
Ella sabe lo que vale su palabra.
Sabe que la respetan y la admiran. Sabe que viven pendientes de ella.
Están, también, quienes la cuestionan. El viejo elefante suele decir, enojado:
–¡No le creo una sola palabra! ¡Miente, miente, miente!
Y agrega:
–Pero me gusta escucharla...
Así que digamos de una vez de qué se trata: la jirafa, por virtud de su largo cuello, dice poder ver qué hay y qué ocurre más allá del horizonte.
¿Más allá de la raya donde termina la sabana africana? Sí.
La cuestión es que pasa las tardes mirando hacia allí y a veces hace exclamaciones y se sorprende y...
¿Entienden? Eso excita a los curiosos, llámense elefantes, leones, hipopótamos, avestruces, hienas. Y todos, todos, al caer la tarde la rodean y comienzan a preguntarle:

Reserva Natural Pizarro
Todos los chicos de Pizarro siempre buscan miel en el monte, al llegar la época, que es al inicio de la primavera. Y cuando encuentran los panales de las distintas abejas, se agarran unas alegrías bárbaras. Tanto criollitos como wichicitos se ponen contentos por la panzada que promete el hallazgo.
Los más especializados son los wichis, que llaman chabotaj o pinu a la miel, según la especie de abeja que la haya producido. A estos chicos, sus mamás les piden también que se fijen en qué parte del monte hay chaguar para recoger y poder hacer sus yicas, bolsas en las que guardan los frutos y las piezas que cazan los hombres, cuando salen por las tardes.
Y siempre les recomiendan que se fijen bien por dónde caminan, para no pisar una yarará o una ampalagua. Porque estas víboras andan por todo el monte, y son muy peligrosas, si se las molesta.
Pero lo cierto es que los chicos van y vienen y juegan libres en su ambiente. Aunque, de a ratos, ¡y como el calor es fuerte!, se detienen bajo los árboles que más sombra dan, como el palo santo, el palo borracho, el quebracho y la brea. Ahora, quietos bajo un ejemplar del primero, están a punto de comenzar sus charlas.

1º Cuento: MISTERIOS AL HILO
¿De qué color es mi abuela Rosa?
¿Qué marca de pantalones usa Bruce Lee?
¿Qué gusto tiene la Torre de Pisa?
¿Cómo se llaman los ascensores cuando bajan?
¿Cómo se entera uno cuando una cebra se levanta rayada?
¿Por qué es tan flaco el alambre?
¿Por eso mismo?
¿Con qué barre una bruja su casa?
¿Con una avioneta?
...Y los buzos, ¿Nunca se enojan de que los manden al fondo?
Si a un escarpín le dicen zoquete, ¿se agranda o se enoja?
¿Cómo harán para ser tan silenciosas las sierras de Córdoba?
...Y los zapatos, ¿hace mucho que aprendieron a desatarse solos los cordones?
“Misterios al hilo”, de Oche Califa. En Tuti-fruti. Ediciones Colihue. 1993. © Ediciones Colihue