
Una vez un chico que se llamaba Santiago salió de su casa en un triciclo para dar la vuelta alrededor del mundo.
Iba pedaleando por la vereda y en el camino se encontró con un perro y un gato y le preguntaron:
–¿A dónde vas, Santiago?
Y Santiago respondió:
–Voy a dar la vuelta alrededor del mundo.
–¿Podemos ir los dos?
–Sí, vengan.
Y el perro y el gato se pusieron detrás del triciclo.
Santiago siguió pedaleando y se encontró con un gallo, un conejo y un caracol y le preguntaron:
–¿A dónde vas, Santiago?
Y Santiago respondió:
–Estoy dando la vuelta alrededor del mundo.
–¿Podemos ir los tres?
–Sí, vengan.
Una tarde un sapo dijo:
—Esta noche voy a soñar que soy árbol.
Y dando saltos, llegó a la puerta de su cueva. Era feliz; iba a ser árbol esa noche.
Todavía andaba el sol girando en la vereda del molino. Estuvo largo rato mirando el cielo. Después bajó a la cueva, cerró los ojos y se quedó dormido.
Esa noche el sapo soñó que era árbol.
A la mañana siguiente contó su sueño. Más de cien sapos lo escucharon:

Patita es rengo de nacimiento. Camina dando saltos, apoyando solamente tres patas. La otra, más pequeña, queda en el aire bailando.
–¡Vamos, Patita! Hay que apurarse. Es tarde.
Cierto. Es tarde ya. Rila tiene que apurarse. Debe ser el primero en llegar. Es el presidente y el tesorero del club.
Hacen el camino de todas las mañanas. Desde la casa al almacén; del almacén al mercado y desde allí, a la cancha.
La cancha es un terreno baldío sin alambrar. Unas latas y un palo marcan el arco. A un lado, la vía del tren y la casa del guardabarreras.
En la pared, escrito con carbón, está el nombre del club: "El Porvenir", y con letra más gruesa: "Viva el Porvenir".
–¡Vamos, Patita! El partido del domingo será muy serio. Ya lo sabés.
Tiene razón Rila. El partido del domingo será muy serio. Hay que seleccionar once jugadores y tres suplentes. Hay que limpiar la cancha. No se trata del partido de siempre, entre ellos, donde dos muchachos eligen jugadores después de revolear una moneda. No. El domingo se jugará un gran partido: barrio contra barrio.